Construir el ecosistema completo, con presión geográfica extra
Todo se construyó desde cero: el sitio web con carrito y botón de pago, las redes sociales y su pauta, Google Ads, y un canal de ventas asistidas por WhatsApp que complementaba al sitio cuando el carrito solo no bastaba para cerrar la venta. La recuperación de carritos abandonados se sumó como táctica puntual para no perder ventas ya iniciadas.
El acompañamiento digital también se extendió a ferias físicas, y la gestión de ubicaciones en Google Maps fue clave para el problema específico de la Costa: ayudar a que la marca apareciera y generara confianza en una región donde la empresa nunca había logrado abrir con éxito.
De no existir a top 5, y resolver un problema de años
El canal digital no fue un experimento paralelo — se convirtió en uno de los puntos de venta más importantes de la compañía, compitiendo con locales físicos que llevaban años operando.
- De cero a top 5 de 55 puntos de venta — el canal digital se ganó un lugar entre los principales generadores de venta de la empresa.
- Resolvió el problema histórico de la Costa — donde los locales físicos habían fracasado repetidamente, hoy Point tiene presencia física propia, validada primero por el canal digital.
- El sistema sobrevivió sin depender del consultor — en 2020, ya sin el equipo original a cargo, el ecosistema digital sostuvo las ventas de la empresa durante la pandemia.
- Validación externa — ser finalista en los Premios LatamDigital 2019 confirmó, desde afuera, que el trabajo estaba al nivel de comercio electrónico de la región.
- Confianza suficiente para una segunda etapa — la empresa volvió a solicitar el mismo trabajo casi dos años después.